miércoles, 18 de febrero de 2009

¿Stress, mala educación o simplemente cansancio emocional?

Hay cosas que no podemos negar de nosotros mismos, como Chilenos que somos, y una de esas es el "Stress" que nos provoca llegar algún grado de "ritmo" o "estilo" de vida (las comillas son porque en verdad los Chilenos no tenemos ni una ni la otras definidas, sino que las hemos adquirido de el mercado mundial que nos ofrecen ritmos o estilos de vida), nos endeudamos sobremanera, odiamos el sistema económico que poseemos, porque el sueldo se mantiene incólume, pero el precio de los bienes y servicios se dispara apenas unos cuantos Economistas aplican medidas proteccionistas al menor cambio en la ecomomía global (haya crísis o no haya crísis, o quizás alla crísis... quien sabe...o quizás no haya crísis pero nunca está de más prevenir, según ellos); Nos sentimos impotentes al ver que trabajamos por captar papel moneda para nuestros bolsillos y que a pesar de todos nuestros esfuerzos a fin de mes hay mas cuentas que billetes, menos comida que saldos en contra, mas dolores de cabeza que relajos... muchos de nosotros, odiamos las contradicciones vitales que nuestros compratriotas poseen: quién no ha oído a más de un amigo o colega quejandose de lo asquerosa que és la programación y que odian con todo su corazón esta enfermiza y desquiciante farándula Chilensis, pero extrañamente le saben la vida a "Pedro", "Juan" y "Diego", que sabe Dios que "Méritos" hizo para estar en boca de la mayoría de la población de mi amado país (tratar de ramera a una chica, golpear a un Carabinero, mostrar más de lo debido de su anatomía, quizás gritarle a un Juez de la República o simplemente salir en cualquier programa de "Reality"... que claramente no tiene nada de "realidad"), o nos vemos envueltos en situaciones medio jocosas y medio enfermizas, de esas en las cuales matarías a alguien sólo porque parece que la educación se le quedó en el bolsillo de algún pantalón usado o a lo mejor la desecharon por ahí junto con su dignidad.

Ayeer por la tarde iba muy feliz en el metro después de un día agobiante de trabajo -pero productivo por lo demás- y cuando iba abordando el tren, me coloco de espaldas en una esquina donde está la puerta y el asiento que sigue y traté de acomodarme ahi porque mi dolor de pies era inevitable a esas alturas de día (consejo: no usen tacones, no vale la pena torturarse) y un "caballero" (léase hombre de unos cincuenta años) me comienza a empujar por la espalda con el codo y a gritarme que me moviera porque lo incomodaba... obviamente si me hubiera percatado de eesa situación no habría seguido cometiendo el error de incomodarle, pero más allá de si lo hubiera notado o no, lo que me sacó de mis casillas fue el hecho de que, 1º) me golpea sin yo merecerlo, 2º) me grita sin haber necesidad y el no menos importante,3º) no ocupa la "palabra mágica" que nos abre todas las puertas... "POR FAVOR"... traté de reaccionar lo más calmadamente posible y tan sólo dije "Con decir "por favor" bastaba" y me dí la vuelta sin querer pensar más en el incidente

De vuelta a mi humilde residencia, abordo el metro de nuevo y me siento junto con mi acompañante de viaje, en dos asientos del metro y yo sin notarlo, tras de nosotros iba una chica apoyada en la ventana... como ibamos en una conversación muy animada tuve que elvar la voz en ciertos momentos ya que el ruido que provoca el vagon del metro al ir por las vías no me permitía mantener un tono más bajo y claramente, quería que mi interlocutor comprendiera lo que yo quería transmitirle... he aquí el segundo mal rato: la chica se da vuelta bruscamente y me dice con un grito casi asesino que baje mi voz porque le molestaba que yo hablara tan fuerte cerca de su oído... no está demás decir que mi acompañante quería pararse y sentarse en otro asiento del vagón, pero se lo impedí porque era obvio que mi intención al elevar el tono de mi voz no era molestar al resto, sino que el oyera lo que yo quería decirle, además el tren de metro de por sío hace un ruido fuertísimo el cual comprendo sea incómodo, pero lo que no comprendo es como a ella le incomodaba mas mi voz que el ruido ambiente... Y HENOS AQUI DE NUEVO CON EL PROLEMA... en este caso no fue el problema de la ausencia del "por favor" si no la forma en como pedirlo.... creo que si ella hubiera tenido un hacha, claramente ahora yo no tendría cabeza...

¿Por qué el resto debe cargar con la ira retenida de las personas que le rodean?

Creo sinceramente que es más fácil para estas personas (que mas parecen animales de la selva que gente pensante y educada) gritarle a alguien mas "pasivo" (no es mi caso, pero generalmente no gasto mis energías confrontandome por estas pequeñeces, porque no trato con gente que no dialoga) que gritarle a un típico "flaite" (es por dar un ejemplo, no tengo nada en contra de quien siga esa "tendencia") que no se le ocurre nada mejor que poner su música a todo volumen por su teléfono movil... ¿acaso hay alguien que le "pare los carros" a esas personas?

Si mal no recuerdo, mis padres siempre me enseñaron a respetar a los demás y creo que, más allá de mi viseralidad (la cual trato de reprimir para no terminar en la cárcel por haber golpeado a alguien), no paso a llevar a los que me rodean, me agraden o no, y no veo por qué tenemos que soportar las "pachotadas" de personas que creen que son los únicos con problemas en esta tierra llamada Chile.

Ya nadie le da el asiento a una mujer en estado de gravidéz o a la señora anciana o al señor jubilado... ya hemos visto que muchos evaden pagar su pasaje en la locomoción colectiva (lo cual es y será UN ROBO) y nuestro gobierno debe poner a un Carabinero (que perfectamente podría estar haciendo algo mejor) junto con personal de fiscalización a ver si algún pasajero no ha pagado su pasaje, a mi me parece UNA VERGUENZA... nos creemos lo máximo de sud, sub, sur América y muchas veces nos reímos de los inmigrantes por su tonalidad de voz o por su nacionalidad y no vemos la imágen de "incultos" que damos... no nos expresamos con claridad, no escribimos bien, no hablamos bien, NO TENEMOS MODALES, robamos, mentimos y somos unos mal hablados y asi mismo, con esa misma boca sucia somos capaces de hablar mal de los demás...

Espero que a nadie más se le olvide poner en su cartera, bolso, bolsito o bolsón, su educación, su dignidad, su empatía y sus modales, junto con su tarjeta BIP...